LA
PSICOMOTRICIDAD PARTE DEL HECHO DE QUE EL CUERPO Y LA MENTE NACEN JUNTOS Y SE
DESARROLLAN EN COMÚN Y CONSIDERA QUE EXISTE UNA IDENTIDAD ENTRE LAS FUNCIONES
NEUROMOTRICES O COMPORTAMIENTO MOTOR (MOVIMIENTO, LOCOMOCIÓN, PRENSIÓN Y
CONTROL POSTURAL Y LAS FUNCIONES PSÍQUICAS O MENTALES (INTELIGENCIA Y
AFECTIVIDAD).
Como concepción educativa la psicomotricidad considera el propio cuerpo del niño o de la niña como elemento básico de contacto con la realidad exterior y que para llegar a la capacidad adulta de representación, análisis, síntesis y manipulación mental del mundo externo, de los objetos, de los acontecimientos y de sus relaciones es imprescindible que tal análisis, síntesis y manipulación se haya realizado previamente por el niño de forma correcta y a través de su propia actividad corporal.
NUESTRO PROPÓSITO es
trabajar con el movimiento corporal para lograr ciertos fines educativos y del
desarrollo psicológico. El aprendizaje puede comenzar desde la vida
intrauterina a través de la estimulación sensorial y es hasta los siete años
aproximadamente, el tiempo que disponemos para asegurar que el entorno aporte al
niño los estímulos que precisa para suscitar un buen desarrollo psicológico,
cognitivo y relacional.
El desarrollo orgánico del cerebro del niño no concluye al nacer,
durante los primeros años de vida sigue creciendo y madurando, la duplicidad
del volumen y peso del cerebro no se volverá a dar jamás en la vida de ese
ser, en este periodo el cerebro es frágil pero moldeable; esto significa que
estos años son los más importantes para recibir el tipo de estimulación que
facilitará un aprendizaje mejor, además la capacidad de absorción de
conocimientos nuevos es ilimitada, por lo tanto aquí se aportan las bases que
permitirán que en el futuro se tengan o no las capacidades que se pueden
desarrollar.
En nuestra Clínica trabajamos estimulación precoz pocos meses después
del nacimiento, siempre suscitando el interés del bebé, haciéndoselo
atractivo a través del juego, utilizando preferentemente las manos, la vista y
los pies.
Pero la psicomotricidad como tratamiento terapéutico es imprescindible trabajarla en muchas patologías que precisan de su ejecución para lograr diversos objetivos, y en edades superiores a los siete años según las carencias que se observen.
LAS
AREAS EDUCATIVAS DE QUE SE COMPONE LA
EDUCACIÓN MOTRIZ SON:
- EL ESQUEMA CORPORAL
-
LA TONICIDAD
-
EL CONTROL
POSTURAL
-
EL CONTROL
RESPIRATORIO
-
LA ESTRUCTURACIÓN
ESPACIAL
-
LA ESTRUCTURACIÓN
TEMPORAL
-
LAS CAPACIDADES
PERCEPTIVAS
-
LA
GRAFOMOTRICIDAD
EL
ESQUEMA CORPORAL:
Consiste en la imagen mental del propio cuerpo, de sus miembros, de sus
posibilidades de movimiento y de sus limitaciones espaciales.
La conciencia de todos los miembros corporales y de sus posibilidades de
movimiento es lo que permite la elaboración mental del gesto preciso a realizar
previamente a su ejecución, y la posibilidad de corregir los movimientos
innecesarios o inadaptados.
LA TONICIDAD:
Para realizar cualquier movimiento o acción corporal es necesario que unos músculos
alcancen un determinado grado de tensión, así como que otros se inhiban o
relajen. La ejecución de un acto motor de tipo voluntario implica el control
del tono de los músculos, control que está muy unido al desarrollo del esquema
corporal.
Dentro
del desarrollo tónico, merece una atención especial el uso de ejercicios de
relajación con el fin de ayudar a que el niño conozca su esquema corporal,
además del aspecto de eliminación de la fatiga mental que llevan consigo todas
las técnicas de relajación.
EL CONTROL
POSTURAL: El
equilibrio constituye la base de la actividad relacional y el sustrato físico
de la capacidad de iniciativa y de autonomía del niño, tan es así que muchos
de los niños que, por una u otra razón, presentan dificultades en su
equilibración, suelen ser tímidos, retraídos y excesivamente dependientes,
quizá como consecuencia de las múltiples frustraciones y fracasos vividos con
ocasión de experiencias que constituyen la base física de la capacidad de
autonomía e iniciativa en cualquier niño: corre, saltar, trepar,...ect.
EL CONTROL
RESPIRATORIO: Dada la influencia de la respiración sobre procesos psicológicos tan
importantes como la atención y las emociones, su educación en el niño es de
suma importancia.
Para lograr el control respiratorio utilizamos diversos ejercicios de
inspiraciones y espiraciones tanto bucales como nasales, y de retenciones, en
diferentes estados de reposo y de esfuerzo, tendentes a afianzar la respiración
nasal, desarrollar la amplitud y capacidad
respiratoria
y controlar su frecuencia. Se trata con todo ello de lograr que el niño llegue
a un control consciente de su respiración para convertirse progresivamente en
un proceso automático.
LA ESTRUCTURA
ESPACIAL: Si el niño tiene dificultades con respecto a la orientación en el
espacio (arriba-abajo; derecha-izquierda; dentro-en medio-detrás) es porque en
su desarrollo psicomotor algunas etapas han sido saltadas.
La estructuración espacial será propiciada mediante actividades que
impliquen diversos desplazamientos: construcciones, itinerarios, observación de
móviles, manipulaciones; las cuales le darán ocasión de descubrir y asimilar
las diversas orientaciones y relaciones espaciales.
LA ESTRUCTURACION
TEMPORAL: El tiempo está ligado íntimamente al espacio. La
estructuración del tiempo la desarrollamos a través de actividades
fundamentalmente rítmicas, cuyo valor educativo en el niño es verdaderamente
importante, por cuanto desarrollan sus procesos de inhibición. Los ritmos habrán
de ser realizados con ejercicios que impliquen uno u otro tipo de actividad
corporal, pasando después a utilizar instrumentos de percusión o sonoros.
LAS CAPACIDADES PERCEPTIVAS. En la educación de la
percepción, los elementos fundamentales a desarrollar por el niño son los
colores, sonido, volumen, peso, longitud, formas, alturas y la percepción de
las cantidades, por cuando constituyen las nociones básicas y previas a todos
los aprendizajes escolares, talas como la ESCRITURA, LECTURA, CALCULO y los
fundamentos sobre los que se constituyen el pensamiento lógico.
En este proceso de discriminación y diferenciación ocupa un papel muy importante el LENGUAJE ya que éste le da las palabras apropiadas para describir, en definitiva para discriminar, las cualidades de los objetos.
LA GRAFOMOTRICIDAD. La educación psicomotriz
en la etapa preescolar o infantil no aborda directamente el aprendizaje de la
escritura. Sin embargo, sí plantea como objetivo el aprendizaje de los hábitos
neuro-perceptivo-motores que constituyen la base imprescindible sobre la que se
asienta tal aprendizaje, este es el contenido de la preescritura.
La grafomotricidad hace referencia a la educación de una serie de
condiciones que son absolutamente necesarias para la realización del gesto gráfico,
antes de que se convierta en algo con significado. La falta de estas condiciones
son causa en la edad escolar de alteraciones del tipo de la dislexia y la
disgrafía.
Estas condiciones
son:
- Capacidad de inhibición y control neuro-muscular.
-
Independencia
funcional del brazo.
-
Coordinación
óculo-manual.
-
Organización
espacio-temporal.
-
Independencia
mano-brazo.
-
Independencia
de los dedos.
-
Aprehensión
de los útiles de escritura.
-
Presión
sobre los útiles de escritura.
-
Coordinación
de la aprenhensión y la presión.
-
Visión
y trascripción de la izquierda hacia la derecha.
-
Rotación
de los bucles en sentido contrario al de las agujas del reloj.
Este desarrollo psicomotriz
está indisolublemente ligado a la cuestión de la preferencia y a la
LATERALIDAD.
De
esta exposición se deduce la importancia de la educación preescolar como
prevención o recuperación de posibles alteraciones en los aprendizajes
escolares posteriores.